
Hoy martes 20 de Enero -día del juramento del nuevo presidente de los EEUU, Barack Obama- amanece con el cielo cubierto, pero con una temperatura no demasiado fría -8ºC a las 7h-. El mar está encalmado. Apenas una brisa del sur-suroeste que no molesta. Hoy navegaremos por la bahía de Sant Antoni, iremos hasta el límite de Platja d'Aro con Sant Feliu de Guíxols y volveremos a puerto a tiempo de ver los actos del Inauguration Day.
De los tres municipios por los que navegaremos hoy, el más antiguo es Calonge. Hay testimonios escritos datados del siglo IX en los que se nombra al pueblo como Calónico, en documentos de la corte de Carlomagno. Como la mayoría de pueblos medievales, el núcleo de población se asienta unos kilómetros alejado del mar, por cuanto las incursiones de piratas y berberiscos diezmó estas costas hasta bien entrado el siglo XVI. En Calonge la huella medievales han quedado en la estructura territorial del pueblo así como en algunas edificaciones. El castillo de Calonge es una prueba fehaciente. Su reciente restauración no ha dejado satisfecho a todo el mundo, sin embargo merece una visita. Así mismo, en la zona de la playa, queda una torre de vigía (Torre de Guaita) llamada Torre Valentina, que servía para avisar a la población ante la llegada de barcos enemigos. Se encuentra en el inicio del Camí de Ronda, en la parte de poniente de la bahía. El Camí de Ronda era un estrecho pasillo a ran de mar que seguía toda la costa y que en los últimos años el Ministerio de Fomento ha rehabilitado, haciéndolo transitable. Éste que comienza en el rincón de poniente de la bahía, llega hasta la misma playa de Platja d'Aro, continuando luego hasta S'Agaró y Sant Feliu de Guíxols.
Antes de zarpar, cogemos fuerzas almorzando en Ca La Jovita, posada que se encuentra en la carretera que une Calonge con La Bisbal, por el interior y que se conoce como La Ganga. Es una carretera estrecha y llena de curvas pero que te adentra al corazón de Las Gavarras, el macizo montañoso de vegetación espesa que separa el Gironés del Ampurdán.
En Ca La Jovita siempre tienen una brasas encendidas y a punto para asar unas morcillas, unas costillas de cordero, unas butifarras o alguna parte suculenta del cerdo. Unas llescas de "pa de pagès" tostado y untado con tomate y aceite de oliva virgen, una ensalada de pimiento, tomate y cebolla y una botella de vino de Calonge nos ponen a punto para la primera travesía.